
Glaciares—el hielo que da vida a los humedales

No se suele considerar que los glaciares sean humedales. Cuando se piensa en los ecosistemas de humedales, la mayoría de las personas piensan en extensas turberas, marismas o deltas y no en unos bloques enormes de hielo. No obstante, sin los glaciares, muchos de los humedales mundiales tendrían problemas para sobrevivir—igual que nosotros.
Los glaciares almacenan grandes cantidades de agua dulce que liberan paulatinamente. Este deshielo gradual regula el caudal de los ríos, previene las sequías y sustenta los humedales situados río abajo. En las regiones montañosas, el deshielo glaciar mantiene la humedad de los lagos, marismas y turberas durante mucho tiempo en la época seca.
A medida que los glaciares avanzan y retroceden se crean depresiones que posteriormente se llenan de agua y forman lagos y pantanos. Aquí se puede formar un nuevo humedal de gran altitud (HAW, por sus siglas en inglés)—en algunos casos, a lo largo de varios decenios, y en otros, a lo largo de siglos. Estos humedales nuevos se convierten en hábitats importantes para aves migratorias, anfibios y vegetación, a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar.
Glaciares reconocidos como Humedales de Importancia Internacional
Algunos humedales de importancia internacional dependen directamente de glaciares, bien porque fueron formados por glaciación en el pasado o porque todavía se alimentan del deshielo glaciar. Estos sitios son ejemplos de la función importante que desempeñan los glaciares en la conservación de los humedales mundiales.
Antepaís del Glaciar del Ródano (Rhonegletschervorfeld), Suiza
El glaciar del Ródano es el punto de nacimiento del río Ródano. Su agua de deshielo alimenta los lagos y arroyos glaciares que conforman el ecosistema circundante. Las más de 280 especies vegetales que alberga este glaciar incluyen varias especies clasificadas como amenazadas en Suiza. Si bien el glaciar está retrocediendo, el agua de deshielo sigue sustentando los humedales situados río abajo.
Vadret da Roseg, Suiza
Anidados en el valle de la Engadina, los glaciares Vadret da Roseg y Vadret da Tschierva mantienen un sistema de humedales formado por lagos y arroyos glaciares, y praderas alpinas. Aquí proliferan musgos alpinos, gramíneas de humedales y especies de flora poca comunes; las aguas alimentadas por los glaciares están pobladas por invertebrados de agua fría. Este humedal presenta una combinación singular de terreno movedizo y diversidad biológica a gran altitud y, por tanto, es un sitio importante para la conservación.
Glaciar Vinciguerra y Turberas Asociadas, Argentina
El glaciar Vinciguerra contribuye al mantenimiento de uno de los sistemas de turberas más importantes de Tierra del Fuego y los lagos glaciares que abastecen la ciudad más austral del mundo: Ushuaia. Este humedal alberga una diversidad de especies vegetales, entre ellas la especie amenazada Skottsbergia paradoxa. Esta mezcla de hielo glaciar y humedales muestra el grado de interconexión real entre estos ecosistemas.

Kilen, Groenlandia
Kilen, el Humedal de Importancia Internacional más septentrional, está situado en un entorno ártico hostil en el que conviven glaciares y humedales. Si bien una gran parte del paisaje es desierto polar, los deshielos glaciares estacionales crean zonas de hábitat de humedal. Los osos polares y las morsas también dependen de estas zonas de humedal que representan algunas de las más intactas del mundo.
Lagos glaciares del Parque Nacional Tatra, Polonia
Los montes Tatra albergan lagos glaciares que son remanentes de glaciaciones del pasado. Actualmente sostienen litorales pantanosos, turberas y vegetación alpina. Como sitio de seguimiento ecológico a largo plazo, este humedal ayuda a los investigadores a conocer cómo los ecosistemas montañosos responden a los cambios ambientales.
Montañas Rwenzori, Uganda y la República Democrática del Congo
Conocidas como las “montañas de la luna”, la cordillera Rwenzori es uno de los pocos sitios de África donde conviven glaciares y humedales. Estos humedales de gran altitud albergan especies poco comunes y endémicas tales como el duiker de Rwenzori y la nutria musaraña de Rwenzori. También proporcionan agua dulce para los dos millones de habitantes de la cuenca del río Nilo. Lamentablemente, a medida que aumentan las temperaturas, los glaciares de Rwenzori retroceden y son una amenaza para los humedales que se encuentran más abajo.
Gosaikunda y Lagos Asociados, Nepal
A 4.380 metros sobre el nivel del mar, Gosaikunda es un lago alpino sagrado rodeado de lagos glaciares menores. Este humedal permanece congelado durante gran parte del año, pero cuando se derrite el hielo, se recarga el río Trishuli, una fuente de agua fundamental para las comunidades que se encuentran río abajo. Además, Gosaikunda es un sitio de importancia cultural que todos los años recibe a peregrinos hindúes que vienen a celebrar sus ceremonias religiosas.
Un futuro cambiante para los humedales glaciares
El glaciar del Ródano en Suiza, igual que muchos otros, esta retrocediendo a un ritmo alarmante. Mientras se va derritiendo, sigue alimentando el río Ródano y los humedales que se encuentran a lo largo del río – ¿pero por cuánto tiempo más?
Muchos de los humedales mundiales que dependen de glaciares se enfrentan a amenazas similares. La pérdida de glaciares representa mucho más que la simple desaparición del hielo—significa ríos menos caudalosos y niveles menores de agua río abajo, lo que conduce a humedales más secos y menos saludables y la disminución de la diversidad biológica.
La conservación de los humedales glaciares es importante para asegurar el agua para millones de especies, incluyendo los seres humanos. Los glaciares son enormes masas de hielo, pero también son humedales por derecho propio y merecen la misma protección que las marismas, las turberas o los ríos.